El Science Media Centre (SMC) del Reino Unido difundió las reacciones de dos especialistas a un estudio publicado en EBioMedicine que analiza la relación entre el ejercicio físico y el desarrollo de la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), también denominada enfermedad de la neurona motora (MND).

El trabajo, firmado por Thomas H. Julian y colaboradores, utilizó aleatorización mendeliana y otras aproximaciones genéticas para evaluar si la actividad física puede influir en el riesgo de desarrollar la enfermedad.

Un empujón hacia la enfermedad en personas predispuestas

Ammar Al-Chalabi, profesor de Neurología y director del King's MND Care and Research Centre, señaló que el estudio sugiere que, sobre todo en personas con una tendencia genética a la ELA, el ejercicio puede acercar un poco más al desarrollo de la enfermedad.

No obstante, matizó que el riesgo es pequeño y mucho menor que el beneficio del ejercicio sobre la prevención de enfermedades cardiovasculares u otras afecciones. Para Al-Chalabi, el valor principal del hallazgo está en lo que aporta para comprender cómo podría iniciarse la ELA.

Matices sobre la interpretación

Martin Turner, profesor de Neurología Clínica en la Universidad de Oxford, recordó que la observación de altos niveles de actividad física en personas con ELA es antigua, pero en gran medida anecdótica. También mencionó las asociaciones ocupacionales con el fútbol profesional, el rugby y el servicio militar, así como el caso del beisbolista Lou Gehrig.

Turner advirtió que este tipo de análisis genético es potente, pero no permite descartar que quienes desarrollan ELA en etapas tardías de la vida tiendan a tener una constitución física o metabólica que los hace más propensos a realizar ejercicio. Es posible, añadió, que existan subgrupos para los cuales el sobreesfuerzo físico en la edad adulta pueda ser más perjudicial y contribuya como uno de varios factores necesarios para desarrollar la enfermedad.

Los beneficios del ejercicio siguen siendo mayores

El especialista subrayó que el estudio no demuestra que un posible aumento del riesgo asociado a la actividad física en portadores de variantes genéticas de alto riesgo supere los beneficios del ejercicio sobre la salud cardiovascular, el cáncer y la salud mental, que están mucho más sólidamente establecidos.

El estudio fue publicado en EBioMedicine con el título 'Physical exercise is a risk factor for amyotrophic lateral sclerosis: Convergent evidence from Mendelian randomisation, transcriptomics and risk genotypes' y su DOI es 10.1016/j.ebiom.2021.103397.

Fuente: sciencemediacentre.org — https://www.sciencemediacentre.org/expert-reaction-to-study-looking-at-physical-exercise-as-a-risk-factor-for-motor-neurone-disease/

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