Un equipo de investigadores en Japón ha identificado una señal molecular en la sangre de personas con esclerosis lateral amiotrófica (ELA) que podría revelar un mecanismo de defensa del propio organismo frente a la enfermedad. Según detalló la cobertura de Medical Daily, el estudio se centró en las N-acil taurinas (NAT), un grupo de moléculas cuyos niveles se encontraron inusualmente elevados en pacientes con una progresión rápida de la ELA.

Una asociación paradójica en la progresión

El hallazgo inicial presentaba una aparente contradicción: los niveles más altos de NAT se asociaron con un declive más pronunciado en la Escala Funcional de ELA revisada (ALSFRS-R) y con una menor supervivencia. Sin embargo, los experimentos posteriores sugieren que estas moléculas no serían las causantes del daño, sino parte de una respuesta compensatoria del sistema nervioso para limitar la degeneración.

Las NAT pertenecen a una red de señalización lipídica que incluye al sistema endocannabinoide, involucrado en la actividad nerviosa y la inflamación. La hipótesis planteada es que el cuerpo intenta aumentar estas señales para proteger las motoneuronas, aunque este esfuerzo resulte insuficiente para detener el avance de la enfermedad en sus formas más agresivas.

Resultados en modelos celulares y animales

Para probar si el fortalecimiento de esta vía podría tener un efecto terapéutico, los científicos utilizaron un inhibidor de la enzima FAAH (PF-04457845), cuya función es degradar las NAT. Al bloquear esta enzima, se aumentan los niveles de las moléculas protectoras.

En ensayos con motoneuronas derivadas de células madre de personas con ELA y en ratones con la mutación SOD1, el tratamiento mejoró la supervivencia celular, redujo la degeneración y retrasó la pérdida de función motora. Estos resultados apoyan la idea de que potenciar la señalización de las NAT podría ser una estrategia neuroprotectora.

Prudencia y estado de la evidencia

Es fundamental señalar que estos resultados corresponden a etapas preclínicas y de laboratorio. El compuesto PF-04457845 ha sido evaluado previamente en ensayos de seguridad para otras condiciones, pero no está aprobado como tratamiento para la ELA ni se ha demostrado su eficacia en ensayos clínicos con seres humanos.

La investigación abre una nueva línea de indagación sobre los biomarcadores sanguíneos y los mecanismos de compensación neuronal, pero se requieren más estudios para determinar si la manipulación de esta vía metabólica es segura y efectiva a largo plazo en personas.

Fuente: Medical Daily — https://www.medicaldaily.com/als-blood-signal-n-acyl-taurines-478195

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