Un equipo de investigación de la Universidad de Fudan y la Universidad de Nantong, en China, publicó en la revista Cell Reports un estudio que profundiza en el papel de la proteína TAF15 en enfermedades neurodegenerativas como la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) y la demencia frontotemporal (DFT). El trabajo demuestra que el aumento en los niveles de expresión de esta proteína genera toxicidad neuronal a través del estrés oxidativo.

Históricamente, la investigación sobre TAF15 se había centrado en su mutación, agregación o localización anómala en la célula. Sin embargo, este equipo analizó datos de secuenciación de ARN de pacientes con ELA y DFT, observando una elevación consistente de TAF15 en diversas subpoblaciones neuronales de la corteza prefrontal.

Estrés oxidativo sin agregados proteicos

Mediante modelos celulares, los investigadores comprobaron que la sobreexpresión de TAF15 reduce la viabilidad celular e induce la muerte neuronal. De manera notable, este daño ocurrió sin que la proteína formara las fibras amiloides típicas o sin evidencia de patología de TDP-43, lo que sugiere que el simple aumento de su expresión es suficiente para causar neurotoxicidad.

El análisis transcriptómico reveló que este exceso de TAF15 altera vías cruciales para la homeostasis neuronal y eleva significativamente las especies reactivas de oxígeno. Esto confirma que el estrés oxidativo es un mecanismo central en el daño celular mediado por esta proteína.

Efectos en modelos animales y posible intervención

Para validar estos hallazgos in vivo, el equipo utilizó modelos murinos con sobreexpresión de TAF15 en la corteza prefrontal. Los ratones desarrollaron comportamientos similares a la ansiedad, daño neuronal y activación de células gliales, indicativo de neuroinflamación local.

Al administrar el antioxidante N-acetilcisteína amida (NACA), los investigadores lograron reducir el estrés oxidativo, proteger las neuronas y mejorar los déficits conductuales en los ratones. Es fundamental destacar que estos resultados corresponden a modelos preclínicos (células y ratones) y no representan un tratamiento disponible ni probado en personas con ELA, aunque abren una nueva vía para explorar estrategias neuroprotectoras.

Perspectivas de la investigación

El estudio establece un eje patológico de elevación de TAF15, estrés oxidativo y neurotoxicidad. Según los autores, este hallazgo ofrece una nueva perspectiva sobre los mecanismos de las enfermedades neurodegenerativas asociadas a esta proteína y sugiere que modular el estrés oxidativo podría ser una estrategia a investigar en el futuro. El artículo científico original puede consultarse a través de su DOI en Cell Reports.

Fuente: 163.com — https://www.163.com/dy/article/L5TK2EKT0532HZIO.html

La información publicada en Info ELA tiene fines informativos y educativos. No reemplaza la consulta con profesionales de la salud. Leer el aviso completo