Un estudio publicado en JAMA Neurology analizó la heredabilidad de la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) y concluyó que los factores genéticos explican aproximadamente la mitad de la variación en el riesgo de desarrollar la enfermedad. La investigación, basada en datos poblacionales de Irlanda, demuestra que los componentes hereditarios y no hereditarios contribuyen de manera casi equitativa a la aparición de la ELA.

El equipo de investigación evaluó a más de 1100 personas diagnosticadas con ELA entre 2008 y 2017, registradas en el registro nacional irlandés. Al calcular la heredabilidad general de la enfermedad, los autores determinaron que esta alcanza el 52,3 %. Un hallazgo destacado es que, incluso en el subgrupo de pacientes sin mutaciones genéticas conocidas, la heredabilidad se mantuvo alta, en un 36,9 %.

El riesgo en familiares de primer grado

El estudio también cuantificó el riesgo de por vida para los familiares directos. Los resultados indicaron que los parientes de primer grado de personas con ELA tienen un riesgo del 1,4 % de desarrollar la enfermedad a lo largo de su vida, en comparación con el 0,3 % observado en la población general.

Además, los investigadores observaron diferencias en la edad de inicio. Los descendientes afectados tendieron a presentar los primeros síntomas a una edad más temprana (una media de 52 años) en comparación con sus progenitores (una media de 69,6 años), un fenómeno que requiere seguimiento clínico adecuado en el contexto del asesoramiento genético.

Un posible efecto mediado por el sexo

Uno de los aspectos más novedosos de la investigación fue el análisis de la transmisión según el sexo. Las estimaciones de heredabilidad fueron más altas en los pares de madre e hija, alcanzando un 66,2 %. Los autores sugieren que este hallazgo podría apuntar a un efecto mediado por el sexo en la transmisión de la enfermedad, posiblemente vinculado a la expansión de repeticiones del gen C9orf72, una de las causas genéticas más frecuentes de ELA.

Implicaciones para la búsqueda de nuevos genes

Para realizar estos cálculos, el estudio utilizó un modelo de susceptibilidad que asume que el riesgo total de una persona es la suma de factores genéticos y ambientales. Al confirmar que la heredabilidad sigue siendo alta incluso cuando se excluyen las mutaciones ya identificadas, la investigación respalda la importancia de continuar con los esfuerzos científicos para descubrir nuevos genes causantes de la ELA.

https://jamanetwork.com/journals/jamaneurology/fullarticle/2737804

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