Un estudio publicado en Nature Medicine describió cómo un hombre con esclerosis lateral amiotrófica (ELA) y disartria grave utilizó una interfaz cerebro-computadora intracortical durante casi dos años en su casa, sin asistencia directa de investigadores, para comunicarse y controlar su computadora.
El participante, identificado como T15, tenía 45 años y se inscribió en el ensayo clínico BrainGate2 en 2023. Se le implantaron cuatro arreglos de microelectrodos en la corteza premotora ventral para decodificar su actividad neural asociada con el intento de hablar y mover la mano.
Uso independiente y rendimiento
Durante 19 meses, T15 usó el sistema casi a diario, acumulando más de 3.800 horas de uso independiente. En ese período comunicó 183.060 frases, equivalentes a 1.960.163 palabras, a una velocidad promedio de 56 palabras por minuto. El participante consideró que el 92% de las frases fueron decodificadas de forma al menos mayormente correcta.
En evaluaciones formales de decodificación de palabras presentadas en pantalla, la precisión superó el 99% sobre un vocabulario de 125.000 palabras. El sistema también permitió usar el decodificador de habla como teclado y el de cursor como mouse, lo que le facilitó enviar mensajes, navegar por internet y mantener un empleo de tiempo completo.
Qué significa para la tecnología asistiva
Los autores señalan que el estudio representa un avance hacia la viabilidad práctica de las interfaces intracorticales como tecnología asistiva para personas con deterioro motor severo. Sin embargo, se trata de un estudio con un único participante, en el contexto de un ensayo clínico en curso, y el dispositivo no está disponible comercialmente.
La investigación fue publicada en Nature Medicine y forma parte del ensayo clínico BrainGate2 (NCT00912041).
Fuente: Nature — https://www.nature.com/articles/s41591-026-04414-6
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