Un estudio de la Universidad de Misuri, en Estados Unidos, identificó que el cerebro de las ranas toro puede producir cuerpos cetónicos como fuente de reserva de energía cuando disminuye la glucosa. La investigación fue publicada en Actas de la Academia Nacional de Ciencias y fue recogida por Infobae.

En la mayoría de los animales, los cuerpos cetónicos se generan principalmente en el hígado durante el ayuno, la inanición o el ejercicio prolongado. Desde allí pasan por la sangre al cerebro, que los usa como combustible. El trabajo observó que estos anfibios podrían crear cetonas directamente en el tejido cerebral cuando la provisión energética es insuficiente.

Un respaldo energético local

Joseph Santin, profesor asociado de Ciencias Biológicas y autor principal, explicó que la producción local funciona como una reserva en el lugar donde se necesita sostener la actividad neuronal. Según el investigador, el hallazgo es relevante porque suele asumirse que las cetonas llegan al cerebro desde otras partes del cuerpo. “Es como encontrar un generador de respaldo dentro de un edificio que todos suponían que solo tenía una fuente de energía”, afirmó.

El mecanismo podría ayudar a explicar cómo las ranas toro sobreviven al invierno. En ese período entran en un estado similar a la hibernación, con menor actividad metabólica y consumo de reservas. Al reactivarse en primavera, deben recuperar circuitos cerebrales que controlan funciones corporales, en condiciones de menor disponibilidad de oxígeno y energía.

Posibles conexiones con enfermedades neurológicas

La cobertura señala que los resultados podrían aportar datos para analizar trastornos neurológicos humanos vinculados con deficiencias en el metabolismo energético, entre ellos el Alzheimer, la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) y la esquizofrenia. Santin indicó que anfibios y seres humanos comparten este tipo de rutas metabólicas básicas.

Qué se sabe y qué falta

El trabajo abre una línea de investigación, pero no demuestra todavía que este mecanismo pueda trasladarse a un tratamiento para enfermedades humanas. Los autores insisten en que el estudio es una observación en un modelo animal y que se necesitan más pruebas para conectar la producción local de cetonas con posibles terapias para la ELA u otros trastornos neurológicos.

Fuente: infobae — https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/10/01/por-que-un-hallazgo-en-el-cerebro-de-ranas-toro-podria-abrir-nuevas-pistas-sobre-el-alzheimer-y-la-ela/

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